En esta nueva serie “Romanos”, les estaré compartiendo las infografías de mis estudios de esta epístola, la cual es reconocida como una presentación sistemática del Evangelio de Jesucristo.

Es bueno destacar que todos los eruditos de la Biblia aceptan la epístola a los Romanos como una carta genuina del Apóstol Pablo, quien predicó incansablemente el Evangelio de Jesucristo; además fue el responsable de la dispersión del cristianismo a todo lo largo y ancho del imperio romano.

El tema principal de Romanos es la “Justicia de Dios”. Este libro de la Biblia es un tremendo y extenso argumento teológico de cómo los pecadores arrepentidos son ‘justificados por la fe’ en Jesucristo para su salvación acorde al plan de la Vida Eterna. Y es precisamente la doctrina de ‘justificación por la fe’ en la que Martín Lutero se afianzó en contra las indulgencias eclesiástica de esa época.

Deseo resaltar lo que Martín Lutero dijo acerca de epístola a los Romanos: “Esta carta es la verdadera parte principal del Nuevo Testamento y el Evangelio más puro. Es digna de que todo cristiano, no sólo la sepa de memoria palabra por palabra, sino también de que se ocupe en ella como su pan cotidiano del alma. Pues nunca puede llegar a ser leída o ponderada lo suficiente; y cuanto más se la estudia, tanto más preciosa y apetecible se vuelve.”

En fin, la carta a los Romanos es un extenso argumento teológico sobre cómo pecadores injustos pueden ser recibidos por Dios, es decir justificados. Las verdades teológicas de la doctrina de la ‘Justificación por la fe’ son presentadas en los capítulos 1-11; los capítulos del 12 en adelante exponen los principios prácticos de la vida cristiana.

Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de la Biblia, sino más bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios.
Espero que estos estudios les sirvan a ustedes para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia”, de manera que también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a sus vidas y así ser saciados del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga,

Sandra Núñez