“El Propiciatorio o Asiento de la Misericordia” descansaba sobre el Arca del Pacto en el “Lugar Santísimo”, sitio donde los pecados eran cubiertos y donde la misericordia y la presencia de nuestro Dios Altísimo permanecían.

El Propiciatorio es figura de que la obra de Jesús en la Cruz cubriría nuestros pecados con Su misericordia, una vez nos acercaremos a Él arrepentidos de nuestra vana manera de morir y participando del “nuevo Nacimiento”, siendo así reconciliados con Dios.

Esta tapadera encajaba perfectamente sobre el Arca del Pacto, ya que tenían las mismas medidas; de hecho es considera como parte del Arca, pero realmente son dos piezas diferentes. Esta hermosa pieza al igual que todos los demás muebles era un símbolo que señalaba a nuestro Señor Jesucristo

Tenía dos querubines, esto nos habla de la morada de Dios y representan a los dos arcángeles Gabriel y Miguel quienes no cayeron cuando Lucifer se rebeló, ya que estos dos querubines se aferraron a la misericordia de Dios.

La cornisa en todo el borde de esta tapadera es figura de una corona, de nuestro amado Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores, y de cómo el trono divino que en vez de ser un trono de juicio para los pecadores, se transformó en un trono de misericordia, gracias a Su Sacrificio y por el poder de Su preciosa Sangre derramada por nosotros, para la expiación de nuestros pecados, el regalo de una vida terrenal en abundancia y la esperanza de la “Vida Eterna” conjuntamente con Él.

Amados hermanos y amigos, imitemos a Jesús, seamos misericordiosos, Dios quiere que al igual que Él nosotros aprendamos a ser misericordiosos con los demás «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios» (2 Corintios 1:3-4).

Con esta última ilustración concluyo el breve estudio sobre el Tabernáculo, en el cual resumiendo en pocas líneas y de forma figurativa podemos decir que:


a) Llegamos a la puerta del ATRIO, llamada “El Camino” y de allí decidimos entrar al patio y ser “reconciliados”.

1. Con el primero mueble que nos encontramos fue con el “Altar de Bronce” donde fuimos “redimidos”.

2. En la “Fuente de Bronce” fuimos “santificados”.


b) Luego fuimos a la puerta de LUGAR SANTO, llamada “La Verdad” y es que allí “todo nos lleva a la verdad y nos revela la verdad".

3. Con la lámpara fuimos iluminados.

4. En la mesa de los Panes de la Proposición, figura del “Pan de Vida, la Palabra de Dios” fuimos saciados.

5. En el altar del incienso exaltamos al Dios vivo y aprendimos a mantener una vida de intima oración e intercesión delante de Su presencia.

c) Por último estamos en el LUGAR SANTÍSIMO donde está la presencia de Dios y podemos ver su gloria, allí cruzamos la puerta llamada “La Vida”

6. En el Arca del pacto que es figura de Cristo, nos comprometimos con Él expresándole nuestro amor por el reinicio de nuestras vidas y por mostrarnos la verdades ocultas que nos permitieron conocerle y mantener una vida en comunión con Él, por lo que hoy le decimos: «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón» (Salmo 40:8).

7. Y por último hemos llegado a alcanzar Su favor y en el Asiento de la misericordia, le agradecimos por todas Sus bondades, Su fidelidad y Su amor hacia nosotros.

Con esta ilustración concluimos las enseñanzas de este tema maravilloso “El Tabernáculo de Moisés”, que como les dije al principio del estudio, ha sido uno de los temas que más ha impactado mi vida cristiana, pues les confieso que desde en el momento en que recibí esta hermosa enseñanzas hace como 2 décadas, me quedé completamente sorprendida del amor inagotable de mi Señor Jesús hacia mí, lo cual me hizo sentir más enamorada de Él, y prendida del Antiguo Testamento, de ahí nació un anhelo por escudriñar Su Palabra, por conocer más de Dios y buscar a revelación de mi Jesús en cada libro del Antiguo Testamento y deleitarme así también con el Nuevo Testamento.

Me despido enfatizándoles que hoy en día nosotros somos el tabernáculo tal como dice 2 Corintios 5:1 «Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos».

Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de la Biblia, sino más bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios. Espero que estos estudios les sirvan a ustedes para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia”, de manera que también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a sus vidas y así ser saciados del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga

Sandra Núñez