«Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos» (Éxodo 25:8).
Tal como les había expresado anteriormente el Tabernáculo estaba compuesto de tres partes: el Atrio (patio exterior) (1); la tienda que contenía dos compartimientos: el lugar Santo (2) y el otro, el lugar Santísimo (3), siendo estos últimos el tabernáculo en sí.
El tabernáculo o santuario está repleto de símbolos que representan a:
a) CRISTO: «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:14).

b) Las cosas que han de venir: «Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios» (Apocalipsis 21:3).

c) LA IGLESIA: «En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu» (Efesios 2:22).

d) EL CREYENTE: «¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es» (1Corintios 3:16-17).

«Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos» (2 Corintios 5:1).

e) AL HOMBRE: Atrio= Cuerpo; Alma= Lugar Santo; Espíritu= Lugar Santísimo.

En esta oportunidad les hablaré de los materiales utilizados en la construcción del Tabernáculo o tienda, los cual están descrito en Éxodo 26:1-30. El Tabernáculo o tienda estaba construido con 48 tablas de madera de acacia recubiertas de oro, 5 barras también de igual materiales, las cuales servían como abrazadera para sostener la estructura. Asimismo 96 bases de plata sobre las cuales eran colocadas para sostener las tablas en el suelo. Recordemos que la madera de acacia era muy resistente y tenía la particularidad que no se podría, lo cual simboliza a Cristo quien en su naturaleza de hombre fue “incorruptible”, es figura de Su perfección. A su vez estaban revestidas de oro, simbolizando esto la divinidad de Cristo, pues Él también es “Dios”. Y la plata que es símbolo de la redención
Según la numerología bíblica:
48: Nos habla del sacerdocio; y en el lugar Santo nada más podían entrar los sacerdotes y al lugar Santísimo únicamente el sumo sacerdote.
96: Simboliza el gobierno que está por venir, el reinado de Cristo sobre la tierra y los cielos (Mateo 19:28; Apocalipsis 20:6)
5: Es el número que representa la gracia de Dios, solamente Su gracia nos sostiene. Las 5 barras también representan los 5 ministerios: apóstoles, pastores, profetas, evangelista y maestros (Efesios 4:11-13), los que tienen la responsabilidad de llevar a la iglesia a la madurez espiritual, guardando a los creyentes de las doctrinas engañosas (Efesios 4:14).
Ese lugar tan especial tuvo 4 coberturas; 2 cortinas y 2 cubiertas, siendo estas:

1. Cortina de Lino fino: Esta cortina era la primera que estaba directamente sobre la estructura. El lino nos habla de la justicia de Cristo por la cual somos justificados delante de Dios. En ilustración anterior hemos visto la interpretación espiritual de los colores usados en las cortinas. Asimismo estas cortinas tenia bordados querubines (ángeles), quienes están alrededor del trono de Dios cantando: “Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios Todopoderoso” (Ap. 4:8), por lo que es figura de la presencia de Dios y de Su santidad.

2. Cortina del pelo de Cabra: La cabra era el animal que se usaba como sacrificio por el pecado (Levítico 44:23), para nosotros el sacrificio de Cristo por nuestros pecados. Las cabras también nos hablan de separación. En fin nos habla de que debemos de estar separados del mundo y las cosas carnales y vivir una vida en santidad y vivir así una vida en Cristo.

3. Cubierta de pieles de Carnero teñida de rojo: Esto nos habla de “sustitución”, recordemos que un carnero fue quien sustituyó a Isaac cuando Abraham lo iba a sacrificar, también esto nos habla de la sangre de Cristo, nuestro cordero inmolado. En fin, Cristo nos sustituyó en la cruz, se ofreció como sacrificio por nosotros y con Su Sangre nos redimió.

4. Cubierta de tejón: Esta era la última cubierta la que protegía al tabernáculo de las inclemencias del tiempo, así como nos cubre nuestro amado Señor a cada uno de los creyentes en Él. Esta nos habla de nuestra humanidad.
Gloria a Dios, que con la muerte de Cristo fue reestablecida nuestra comunión con Dios; fue rasgado el velo, y hoy tanto a usted como a mí, Dios nos ha hecho sacerdotes, pudiendo nosotros entrar a Su presencia.
A pesar de ser nosotros ser pecadores, Cristo nos sustituyó y se ofreció en sacrificio, para que Su Sangre nos redimiera y volviéramos a tener comunión con nuestro Padre, viviendo una vida en santidad para esta listo esperando Su pronta venida, ser salvos, y poder vivir juntamente con El cuándo venga a establecer su reino en esta tierra; pero claro debemos ocuparnos de nuestra salvación con temor y temblor (Fil 2:12).
¿Estás listo?
Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de la Biblia, sino más bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios. Espero que estos estudios les sirvan a ustedes para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia”, de manera que también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a sus vidas y así ser saciados del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga,

Sandra Núñez