Llegamos a la última parábola que conjuntamente con las pasadas seis que hemos comentado, completan el tiempo cronológico de la iglesia. Pues bien, la principal enseñanza de esta parábola de la red es la misma que da la parábola de Trigo y la Cizaña, y que tiene que ver con el juicio futuro en el cual se separara entre lo bueno y lo malo, lo que se refiere literalmente al fin del mundo, siendo las figuras representadas en este relato las siguientes:

• El mar: el cual es figura del mundo, es decir de todas las naciones. Generalmente se hace esa comparación debido a que al igual que en el mundo, en el mar tiene tempestades, es peligroso; con múltiples situaciones de riesgos; persecuciones de una especie con otra; en fin un lugar donde pocas veces de la quietud se posa, ya que la mayoría de veces es un sitio de mucha agitación e inestabilidad, en conclusión, un lugar de peligro extremo.

• La red: que es la comunicación del Evangelio, en la cual se acapararan todas las clases de peces, los buenos para uso comestibles y los que no. Desde tiempos antiguos la difusión del Evangelio ha sido amplia, a través de los patriarcas, profetas, Jesús mismo, los apóstoles; los pastores, los cristianos, la iglesia, etc. Es decir, la Palabra ha sido y está siendo predicada, de manera que los hombres tengan la capacidad de elegir a cuál de los grupos pertenecer.

• La palabra “sentado” mencionada en el relato, da a entender que la labor de separación de “lo bueno de entre lo malo” se hará de manera meticulosa y con un escrutinio perfecto.

• Recogen lo bueno en cestas: Estos son aquellos peces comestibles y es figura de los creyentes verdaderos, a los cuales se le recogerá de forma organizada, luego se les coloca en un lugar especial, y esto nos habla de la Nueva Jerusalén, es decir, según el tiempo escatóligico pertinente, de nuestra hermosa “vida eterna”.

• Lo malo echan fuera: El verbo “echar” según el diccionario de la real academia, significa “Hacer salir a alguien de algún lugar, apartarle con violencia, por desprecio, castigo, etc.”

• A los que eran echados al horno de fuego: Se le tiene por destino final el final, lugar donde estarán por la eternidad, el infierno.

• El fin del siglo: El fin del tiempo o del mundo cuando el Señor Jesús vendrá y establecerá Su reino.

• Saldrán los ángeles: En ellos el Señor ha delegado la función de la separación, igual lo dice la parábola del Trigo y la Cizaña. Ellos tendrán dos funciones primordiales:
o Mt. 24:30-31 Reunir a los escogidos de Dios
o Mt. 13:39-43 Establecer un juicio de separación

• El lloro y el crujir de dientes: Gran horror pasaran los que allí sean echado, su lamentación será grande por haber rechazado a Jesús, la salvación. Por haber sido desobedientes a Dios, y vivido una manera de vivir, con todo lo que conlleva esta.

Amados amigos y hermanos, muchas veces a las personas que no conocen de Dios o que están viviendo una vida cristianas ambivalente no les gusta que se les mencione "el infierno", de hecho existen religiones que niegan ese lugar, pero debemos recordar que la Biblia es la Palabra inerrante, inspirada por Dios y allí está escrito y definido ese lugar, el cual es real y será el destino final de todo aquel que rechace a Jesús o que no sea un cristiano verdadero.

¡Alegrémonos de que nuestra redención está cerca!, estemos preparado para nuestro precioso encuentro con nuestro amado Señor Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores, guíanos mi Dios en nuestro caminar en la fe, pues nuestro anhelo es serte fiel, permanecer con nuestras vestiduras limpia, y vivir en santidad y un día poderte ver cara a cara y estar junto a ti por la eternidad.

Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo de “Las Parabolas de Jesús”, no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de las parábolas, sino mas bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios. Espero que estos estudios les sirvan a usted para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en las parábolas de Jesús”, de manera que usted también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a su vida y así ser saciado del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga,

Sandra Elizabeth Núñez