Con respecto al tema de la "Redención", deseo comentarles brevemente acerca de la:

• 1era promesa de Redención: «Te libertaré de la opresión que sufres» (Éxodo 6:6a).

Dios le dio esa promesa al pueblo de Israel, por medio de Moisés, quien fue el libertador escogido por Dios para liberar a Su pueblo de la opresión y la esclavitud de Egipto. «Envió a su siervo Moisés, y a Aarón, al cual escogió» (Salmo 105:26).

Hace más de 2 mil años cumplió igual promesa dada a la humanidad, registrada inicialmente en Génesis 3:15 «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar». Este versículo nos habla de la primera proclamación del Evangelio, de la obra “redentora” de Dios para con el hombre. Dios nos habla aquí de nuestro “Redentor” el Señor Jesús, el cual sería concebido por una mujer, siendo 100% hombre y 100% Dios. La serpiente antigua le herirá a Él en el calcañar pero Cristo la heriría a ella en la cabeza, aplastando-la. Esta es la primera profecía de “Jesús”, pero también podemos ver esa misma promesa a lo largo de todo el Antiguo Testamento, aquí le dejo algunos versículos: Isaías 8:14, 19:20, 49:7, Daniel 9:25, Miqueas 5:2

Isaías 9:6 «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Esta profecía se cumplió en la vida y la muerte de nuestro Señor Jesús».

Mis amados hermanos y amigos, como le he dicho anteriormente, recordemos lo que dice 1 Corintios 10:11 «Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos». Es decir que las promesas de redención dadas en el pasado al pueblo de Israel y que están registradas en Éxodo 6:6-8, son un prototipo de lo que un día nos sucedería a nosotros, nuestra “Redención”, la cual fue realizada con “El Plan de Salvación”; en ese momento en el cual fuimos “redimidos de la esclavitud del pecado” por nuestro amado Dios, a través del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.

Cuando hablamos de la palabra “redención” entendemos como concepto cristiano que es sinónimo de la palabra “rescate” «Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo». (1 Timoteo 2:5-6).

Ciertamente la muerte de nuestro Señor Jesucristo fue ofrecida a cambio de la vida de cada uno de nosotros, pues solamente la “redención” es lograda a través de “Su sangre”. Fue con "Su sangre" preciosa con la cual Él pagó el precio de nuestra liberación del pecado, «En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados» (Colosenses 1:14).

En conclusión y con respecto a la redención, el Señor Jesucristo, entre otras muchas cosas, vino a esta tierra a:
• Poner en libertad a los oprimidos (Lucas 4:18)
• Dar descanso a nuestras almas (Mateo 11:29)
• Para que nos estemos sujeto al yugo de esclavitud del pecado
(Galatas 5:1)
• Desatar cargas pesadas (Mateo 23:4)
• Proclamar libertad a los cautivos (Isaias 61:1)
• Nadie nos haga cautivos por medios de filosofía y vanas
sutilezas (Colosenses 2:8)

Dios les bendiga,

Sandra Núñez