Es sumamente hermoso saber que lo primero que Noé hace al salir del arca fue "un altar a Dios", y lo hizo ya que su corazón estaba colmado de agradecimiento hacia Él, y tuvo la imperiosa necesidad de darle ofrenda de gratitud.

Noé supo establecer las prioridades, pues contrario a lo que normalmente se esperaría él debía estar muy preocupado por la situación que estaba viviendo en ese momento, y si algo necesitaría construir seria “una casa para él y su familia”, pero no fue así, él mostró que amaba a Dios sobre todas las cosas y reconoció que por Su gracia divina le preservó la vida a él y a su familia durante todo el tiempo que estuvieron en el arca. Ciertamente Noé fue salvado del juicio del diluvio.

Vemos que esa es la primera vez que hay mención de un altar en la Biblia. Noé tuvo un corazón plenamente agradecido y por ello adoró a Dios, «Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren» (Juan 4:23).

Noé sabia cuán importante es adorar al Señor, por eso lo primero que hizo al pisar la tierra que Dios creó y sobre la cual había enviado el juicio del diluvio, fue un altar, y con el nace el reinicio de la adoración a Dios. Este altar no lo hizo para presentar sacrificios por el pecado, sino como acción de gracias por la maravillosa obra que hizo Dios, “la preservación de él y de su familia”.

Hasta aquí, Noé no había hecho absolutamente nada sin haber recibido el mandato de Dios, sin embargo hacer el altar fue algo que brotó de su corazón agradecido. Noé estaba inmensamente agradecido por la misericordia y bondad de Dios hacia él y su familia, habiéndoles liberado del juicio del diluvio.

Ofreció el holocausto tomando animal y ave limpia, estos eran: buey, cabra, oveja, paloma, tórtola. Aunque cuando entraron los animales al arca, lo hicieron en parejas, de forma tal que se multiplicase, asumo que no habían gran cantidad de esos animales, pero él no pensó en sí mismo, para quedarse con los mejores animales; no, el decidió darle lo mejor de lo mejor a Dios, y procedió a escoger “animal limpio”, y aquí podemos ver que estos tienen un significado espiritual, y se refiere a los niveles de consagración de las distintas áreas de nuestras vidas:

Buey: Figura de la fuerza
Oveja: Representa la paciencia y humildad
Paloma: La mansedumbre
Cordero: Sombra de Jesucristo
Tórtola: Sombra de la iglesia que evangeliza, alaba y adora

Es bueno hacer notar que Dios había establecido cuales animales eran limpios y cuales inmundos. Esas categorías están asociadas a lo que representan en sí cada una: los animales limpios representan a Jesús y los inmundos a Satanás. Asimismo el vocablo “inmundo” quiere decir algo que no agrada a Dios, y relacionándolo con “los animales”, aquellos que eran inmundo Dios los había prohibido para consumo humano, y Él nos los aceptaba ni siquiera como sacrificios, ya que estos representaban el pecado. En fin, los animales limpios eran los que Dios había determinado para comer y para ofrecer sacrificios. La identificación y clasificación de los mismos están descrita en Levíticos 11.

En el Antiguo Testamento el holocausto es la ofrenda principal y es un acto que se hace de forma voluntaria. Espiritualmente esto nos habla del primer mandamiento. «Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente» (Mateo 22:36-37). En el Nuevo Testamento vimos que Jesús se entregó para ser sacrificado para el perdón de nuestros pecados. Ese es el mas grande de los sacrificios, y con el eliminó los sacrificios de animales, por que hoy nosotros igual debemos adorarle de forma voluntaria presentando nuestros cuerpos como sacrificio, tal como dice Romanos 12:1 «Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional».

Dice la Biblia “Y percibió Jehová olor grato”, esa es una expresión usada para indicar que Dios aceptaba las ofrendas y los sacrificios; Dios se sintió complacido con el sacrificio de Noé, tanto así que le dio satisfacción y e hizo una promesa, la cual abarca lo siguiente:

a. No maldecir más la tierra: Recordemos que la primera vez que la maldijo fue cuando el pecado entró, lo leemos en Génesis 3.17
b. No destruir más la vida: Con el diluvio borró la vida de la faz de la tierra, tanto del hombre como de los animales.
c. Preservar el curso de la naturaleza: Marcando las estaciones y los tiempos, a fin de sean predecibles para el hombre. Por ejemplo, el movimiento de las estaciones, nunca más la tierra tendrá un invierno o una noche permanente; tenemos primera, verano, otoño e invierno; también tenemos el día y la noche.

Amados hermanos y amigos, vemos como la adoración genuina Dios la recibe como prueba de amor a Él, y se sintió tan complacido de esa ofrenda de amor, y fue tanto así que la promesa que hizo fue debido a que el pecado degeneró al hombre y por lo tanto éste siempre estaría orientado a la maldad. Dice Isaías 54:9-10 «Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti». Esa hermosa promesa está vigente hoy día, y ha sido transformada en bendición. !Adoremos a Dios!

Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de la Biblia, sino más bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios. Espero que estos estudios les sirvan a ustedes para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia”, de manera que también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a sus vidas y así ser saciados del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga,

Sandra Núñez