«En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Gn 1:1 RV60)

El primer libro de la Biblia es Génesis, nombre que viene de la palabra hebrea “Bereshit” que significa “en el principio”. Este libro contiene el comienzo de todas las cosas, entre ellas:

1. Los cielos y la tierra; el día y la noche; el sol, la luna y las estrella;
los mares; las aves, los animales de la tierra y del mar; los
árboles (Gn 1:1-28)
2. «Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó» (Gn 1:27; Gn 2:7; 21-24)
3. El matrimonio (Gn 2:24)
4. El pecado (Gn 3:1-24)
5. El miedo (Gn 3:10)
6. La redención a través del derramamiento de sangre (Gn 3:21)
7. Promesa de un Redentor y Salvador, lo que se podría llamar la
primera profecía
8. El asesinato (Gn 4:8)
9. La música (Gn 4:21)

La suprema creación de Dios es el hombre, pues vemos como Él creo todas las cosas por medio de Su palabra hablada; decía “hágase” y era hecho, «Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió» (Sal 33:9). Pero en el caso del hombre Dios lo formó con Sus propias manos y le dio “aliento de vida”, tal como lo expresa Génesis 2:7 «Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente».

Fuimos creados para vivir en la eternidad con nuestro Padre Celestial, pero morimos como consecuencia del pecado cometido por nuestros padres terrenales Adán y Eva, quienes desobedecieron las leyes puestas por Dios en sus corazones, provocando esto la interrupción de la comunión con Él y la esclavitud de toda la humanidad al pecado y por ende la herencia de “muerte” (Gn 3:1-24). Ciertamente ellos fueron tentados, el enemigo de las almas, Satanás, se le presentó en forma de serpiente, y cedieron a su provocación, llevándole esto a pecar y a morir espiritualmente, interrumpiendo así su comunión con Dios. Igual sucede hoy día, él sigue engañando, «Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él» (Ap 12:9).

Como sabemos debido a la desobediencia del hombre «Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales» (Gn 3:7). Al decir que “fueron abiertos sus ojos” se está hablando de “su conciencia”, tuvieron conciencia de que había desobedecido el mandato de Dios, sin embargo podemos notar que cuando Dios le pregunta a Adán “¿Qué es lo que has hecho?”, el inculpó a la mujer; cuando le hace la misma pregunta a Eva, ella le echa la culpa a la serpiente; en fin ningunos de los dos confesó su pecado.

Volviendo al tema de los delantales que ellos se cosieron con hojas de higuera, es bueno comentarles que las mismas no podían cubrir su desnudez de manera permanente, puesto que les funcionaba bien cuando estaban en la sombra, pero cuando la luz del sol les daba las hojas se secaban y por ende se desmenuzaban. Otro punto interesante a tratar es que la “higuera” es sombra de la religión y rebelión, por eso leemos que cuando Jesús maldijo la higuera inmediatamente denunció la religión.

Pues bien, ante la necesidad de cobertura del hombre, Dios los vistió con pieles, es decir que hubo un sacrificio de animales, dejando esto instaurado la “Redención”, vocablo que viene de la palabra “Redimir” y que significa “comprar de nuevo algo que se había tenido pagando un precio superior a lo que realmente vale. Rescatar o sacar de esclavitud al cautivo”. Dice en Hebreos 9:22 «Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión»

Dice Génesis 3:15 «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar», este versículo nos habla de la hermosa promesa del “Redentor”, Jesús, el cual vendría de la mujer, significando esto que sería completamente humano, así como también de que su nacimiento virginal. Mis amados hermanos y amigos, en la vida de Cristo se cumplió esta profecía, esa Palabra divina de Dios, «siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús» (Ro 3:24).

!Qué noticia tan esperanzadora!, y esta es “La salvación del hombre”. Ese plan perfecto diseñado por Dios para “redimir los pecados del hombre”, y así tener el privilegio de estar juntamente con Él en la vida eterna. La salvación es un regalo inmerecido que Dios nos da para que vivamos eternamente con Él, (Romanos 6:23), la cual fue obtenida mediante el pago del rescate que hizo el Señor Jesucristo al morir y derramar Su Sangre para remisión de nuestros pecados.

En fin, con este hermoso libro iniciamos nuestra lectura de la Biblia, la cual contiene los tesoros de la Palabra de Dios. «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105)

Dios les bendiga

Sandra Núñez